

Los designios del diario vivir me dieron la oportunidad de escuchar en la radio a un joven cantante de salsa en entrevista con un par de locutores locales. En el segmento que pude captar, el cantante hacía alarde de su vasta cultura musical… Antes de seguir, quisiera anotar que no me considero un purista en materia cultural en general; mi apreciación parte de un interés un poco menos clasista que el mero hecho de criticar al cantante y procederé a explicarme en un momento.
Más o menos dijo algo así como: “…papi, yo escucho de todo y de eso se alimenta mi música… en mi primer disco, ¿tu no oíste las guitarras eléctricas?, lo mío es el rock, yo soy rockero de los de verdad”.
De inmediato me puse en guardia pues supuse que vendría la lista de to’stenemos que suelen abundar en el hablar de estos que se cantan rockeros "de verdad", y en efecto, ahí vino: Bon Jovi, Motley Crue, Guns & Roses y el desfile de grupos que se circunscribe a un periodo no mayor de cinco años a final de los años ochenta.
Yo digo que, para cultura rockera, este hombre se ha perdido bastante si su lista se limita a la resurrección que tuvo el Glam-rock a partir de 1985. ¿Dónde deja a Elvis Costello, Talking Heads, Roxy Music, Sex Pistols y a los Ramones? ¿Qué hay de King Crimson, Van der Graaf Generator y Yes? Tal vez olvidó a Tom Petty, David Bowie, a los New York Dolls y a Blondie. Apuesto a que es muy poco lo que conoce de Led Zeppellin, Deep Purple, Yardbirds, Byrds, Bob Dylan, Crosby Stills Nash & Young, Moody Blues o Jethro Tull. Si es así, comprendo que no conozca sobre los trabajos de gente como Gustavo Cerati, Andrés Calamaro, Miguel Ríos, Hombres G, Amon Duul, UFO, Mountain, Premiata Forneria Marconi, Soft Machine, Triana, Los Jaiva u Os Mutantes. Quedan entonces sin esperanza también Patti Smith, Pretenders, GTR, los excelentes trabajos de gente como Kurt Cobain, Billy Corgan, Billy Sherwood, Stone Gossard, Frank Zappa, Robert Berry, Lou Reed, Eddie Vedder, Peter Hammil, David Byrne, David Sylvian o Brian May, por nombrar unos pocos.
No pude evitarlo, este muchacho me dejó la sensación de ser extraterrestre en mi propia tierra; igual que Ricky Martin cuando afirmó ser musicólogo sólo porque tenía mil canciones en su Ipod. ¡Oh, the horror!
Pero ya lo aseveró Theodor Adorno en su ensayo La industria de la cultura: el conocimiento como decepción masiva: “El hombre con ocio tiene que aceptar aquello que los manufactureros culturales le ofrezcan”.
Supongo que la iluminación que reclama este salsero no es culpa suya, más bien responde a lo que una limitada experiencia de radio y ocio le ha dictado; con esa frase, parece creer acertado mostrar tan pobre tópico sólo para impresionar al que -como él- no conoce. Sea como fuere, hay una amplia gama de posibilidades para discutir –no sólo en el rock, que es un pequeño trozo de un gran Humble Pie-, hay mucha música que escuchar. Tal vez para la próxima, este "sonero" sólo se limite a hablar de su último disco y lo bien que suena en estudio... digo, eso era a fin de cuentas para lo que estaba allí, no para dar cátedra de rock a los cocolos.
Read more...