Poema Veintisiete (XXVII)

à la madame des chats;
parce qu'existent rares minutes
et délicieuses minutes...
merci


I. Sobre la agobiante idea del reencuentro

Si tuviera que verte otra vez
Te vería enmarcada en un fondo tangerine
Para resaltar con fulgor
las esporas de azul ciruleo que escapan de ti.

En un espeso wash de pinceladas locas te miraría

Para tragarte como se traga un Matisse

De súbito, sin control ni medidas.


Si tuviera que verte otra vez…

¡Qué cosas diría!

¡Cuántas otras te preguntaría!

A lo Cortázar te amalaría,

Y como bañista de Cezanne te celebraría.


Si tuviera que verte otra vez…

Si tuviera que verte otra vez
Te vería enmarañada en figuritas a lo pastiche
Para que ocuparas el centro del ojo
y vibrara la composición dentro de mi.

Papeles, resinas, agua y solventes para un alma turbada,
Como un instante sacado de un film Nouvelle Vague,

incomprensible y delicioso como es

Si tuviera que velarme treinta y dos minutos
nuevamente, para no caer.

Mis cosas serían distintas,
esas cosas que nos separan y vuelven solos
serían estorbos pusilánimes si tan sólo
tuviera que verte otra vez…


II. Sobre la extraña sensación de estar sentado a su lado en un vagón vacío

Chispa de primitiva flama que me toca
con cautivante vaho caluroso
Sobre mis páginas te encuentro
leyéndome
creyéndome
las mentiras que nunca escribí para ti
y aun así
te tocan porque te cautivan.

El mundo gira postrado por tu sonrisa
pues el verdadero aleph se encuentra
secreto dentro de tu alma
bohemia
alocada
como niña despistada que juega a prisa;
para mi
tortura, vil destino frío.

Te quise mientras te tuve quieta junto a mi sombra
Por treinta y dos minutos fuiste mía sin enterarte,

Porque te amé por un instante
sobre las vías de un tren que optó
por dejarnos almas vagantes.



3 observaciones:

Fulano X said...

Pasional, emotivo, no clichoso, de verso libre pero ritmico, muy bueno...

FX

Ciudad de cristal said...

Me sigues asombrando. No solo eres un narrador circunspecto, sino también un poeta brillante.Tus imágenes poseen una plasticidad notables, hay musicalidad en esos versos de agradable textura que invitan a explorar con los sentidos. Dichosa ella, la del tren; suele tener ese efecto "señorial de felina" en todos a quien roza. Mucha suerte.

Ana said...

Guau! Intensamente suave, humanamente angustioso y genial! De corazón lo releo.
Saludos!







"Had I known I was dead
I would have mourned my loss of life"

- Ota Dokan

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